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Guinea-Aragón Solidaridad

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Viaje julio 2011

Lunes 11 de julio

Empieza el viajeSon las 8.30 h de la mañana y empieza un largo día de coche, tren, avión, autobús, metro, taxi…, solamente nos faltaba subir en barco. De camino a Villena hemos recibido la llamada de nuestros “jefes” dándonos buenos consejos y alguna que otra instrucción, jaja. Después de 3 horitas de tren llegada a Madrid sin percances, pronto íbamos a empezar a hacer de las nuestras (lo llamaremos -hacerlas de Jaimito-). Nuestra intención es llegar a Barajas desde Atocha en metro, sin pensar en los 4 baúles (casi como los de la Piquer), las mochilas con colchoneta incluida y los miles de escalones de las estaciones del metro de Madrid ¿os creíais que las escaleras mecánicas funcionaban? pues NO. Damos lástima, tanto es así que la gente se ofrece a ayudarnos a subir las escaleras. En la 2ª escalinata decidimos echar marcha atrás, ¡esto es insufrible!, salimos de la estación y a coger un taxi. Nada más y nada menos que nos quedaban tres trasbordos por hacer, menos mal, bendito taxi.
Una vez en Barajas el personal de AIR FRANCE nos recomienda que facturemos las maletas con destino Conakry aunque pasaremos la noche en París, así que tenemos que abrir las maletas en un rincón para poder sacar las cosas necesarias para dormir y asearnos al día siguiente (la 2ª de Jaimito).
Ya estamos en el avión con destino París y a pesar del retraso de casi 20 minutos (una persona se puso enferma) llegamos “on time” a París. Nos espera una cena tranquila (muy americana, por cierto) y dormir, que mañana empieza realmente la aventura.

Estación de tren

   Empieza el viaje

Martes 12 de julio

6.45 h de la mañana y el cielo de París ha amanecido de color gris. Desayunamos rápido y emprendemos camino hacia el aeropuerto. Allí comprobamos cuanta razón tenía el “staff” de Air France al decirnos que el aeropuerto CDG de París era un caos para facturar. Llegamos a la zona de embarque sin ningún problema a pesar de no hablar “ni papa” de francés, embarcamos y otra vez una hora de retraso para el despegue por culpa del mal tiempo. Pensábamos en el pobre Djibril, a saber las horas que nos estaría esperando en el aeropuerto de Conakry. Cuando llegamos, estaban él e Ibrahima y llevaban 4 horas en el aeropuerto sin comer. ¡¡Nos han recibido como reinas!! Al subir al taxi y adentrarnos por las calles transitadas de Conakry, Isabel ha empezado a chillar porque las calles de Conakry son un caos, los coches van como locos en cualquier dirección y las personas cruzan sin mirar:
- Isabel: Ay, ay, ay, ay!!!!!!
      E inmediatamente Ibrahima le contesta:
- Ibrahima: BIENVENUE À LA GUINÉE!

 Medicamentos de Farmamundi   Empezamos a trabajar
Quien haya estado aquí lo puede saber. Llegamos a la casa donde nos alojaremos, dejamos las maletas y a trabajar: revisión de planning, cambios, ajustes, etc... Cenamos comida senegalesa preparada por Mathi (la esposa de Djibril). Buenísima!! Conocimos a Seni Fadiga (Campell) está terminando los estudios de medicina y ayuda al Doctor Ismael en el dispensario, le preguntamos si los medicamentos y prospectos enviados le habían sido de utilidad y nos dijo que todo estaba OK.
La noche continúa porque Ana, nuestra compañera de A.S.F. llega a las 4h de la madrugada con el cargamento de medicamentos de Farmamundi y los recogidos en las farmacias. Además trae la silla de ruedas que llevaremos a Diassia. Djibril e Ibrahima en menos de 24h han hecho 2 viajes al aeropuerto con la espera correspondiente. Hospitalidad africana: 100%.
Hay que ir pronto a dormir que dentro de unas horas hay que continuar.

Miércoles 13 de julio

Niños en ConakryEs nuestro 2º día en Conakry y seguimos sin electricidad. Anoche tuvimos unas horas de luz desde las 12h de la noche pero no hicimos uso de ella porque estábamos durmiendo.
Lo primero que hacemos es salir al balcón y disfrutar del paisaje que nos brinda esta tierra.
A las 9.30h desayuno completito: café con leche, pan y un revuelto de pollo con verduras.
Hemos tenido que modificar el planning porque el Dr. Ismael no se encuentra en Conakry está haciendo un curso y no sabemos si durante los últimos días del viaje podremos llegar a conocerlo y compartir impresiones, ideas, proyectos, etc.... Hoy nos toca visitar las farmacias de Conakry, estar con los niños y entrevistar a sus familias.
Farmacia de la Sra. FaziEmpezamos a formar parte del tráfico y gentío de las calles de Conakry y vemos infinidad de puestos ambulantes donde muestran todos sus productos: alimentos, utensilios de ferretería, carpintería, telas, etc... Cogemos un taxi para acompañar a Djibril a un ciber y la gente cuando nos ve dicen: FOTE, FOTE!! (significa blanco en susú), porque no es normal ver a blancos dentro en un taxi compartido. Éramos 7 personas dentro de él, 3 delante y 4 detrás. Después fuimos a visitar la farmacia de la Sra. Fazi Natalie Sakou. A través de Djibril estuvimos preguntándole como funcionan aquí las farmacias: suministro de medicamentos, precio, mercado negro, etc... La señora ha sido muy amable con nosotras y como hacía mucho calor dentro de la farmacia le hemos regalado un abanico que llevábamos, explicándole que es un objeto típico español.
Al regresar al barrio de Hamdallaye empezamos a repartir caramelos a los niños que nos íbamos encontrando por la calle, salían de todos los rincones, casi nos los quitan de las manos.
La comida de hoy es arroz hervido con una salsa de pescado, con la anécdota que me comí un pimiento entero picante. Las gotas de sudor me caían por la frente, no había suficiente agua para aliviar la quemazón y de nuevo Ibrahima y Djibril dijeron: BIENVENUE À LA GUINÉE!
Después de comer descansamos un poco, no mucho ya que había música en directo en el piso de arriba porque estaban celebrando una boda.
Por la tarde nos dedicamos a visitar familias de niños apadrinados para entrevistarlos. Nos hace mucha gracia que los niños nos sigan, nos cojan de las manos, nos toquen los brazos porque nos ven blancas y se ríen. Las entrevistas con las familias son muy interesantes para poder conocer como viven, como comen, donde cocinan, etc...
Nos han llevado al mercado para ver las condiciones en las que se manipulan los alimentos. Realmente son bastante precarias. Un grupo de jóvenes hicieron una jornada de sensibilización para que los vendedores mantuvieran el mercado en mejores condiciones de las que se encuentra: recogida de basuras, exposición de alimentos cubiertos, no vender cerca de zonas con aguas residuales, etc... En este mercado hay mucho trabajo por hacer por parte de todos: autoridades, vendedores, clientes, Dimedimali, etc... pero por nuestra parte tenemos muchas ganas de que esto pueda salir adelante.

 Mercado de Conakry   Mercado de Conakry
Ya empieza a anochecer y sospechamos que hoy tampoco habrá luz, así que antes de que se acabe la batería del portátil preparamos las encuestas para hacer en Diassia y escribimos esta crónica. Después cenamos plátano frito y pescado. Se come mucho pescado porque el puerto pesquero de Conakry está muy cerca de aquí. Se pueden ver los barcos y se oyen sus sirenas. Es una pena que mucho del pescado que pescan estos barcos, la gente de Guinea no sepa ni a qué sabe.

Jueves 14 de julio

Material de oftalmología9.30h desayuno en el “meeting point” como todas las mañanas con el “café au lait”, aguacate, sardinas en conserva y quesitos de “la vache qui rit”. Ibrahima no deja pasar un chiste y se ha enterado que “fromage” es “queso” en español y le ha faltado el tiempo para llamar a una amiga suya que se llama QUESO (o al menos así se pronuncia) y decirle su significado en español.
Hemos querido obsequiar al oftalmólogo que colabora con Dimedimali con colirios y lágrimas artificiales que teníamos en las cajas de medicamentos enviados. Se ha adelantado esta visita porque una repentina lluvia nos ha impedido ir a hablar con el director del servicio de limpieza del mercado. Menos mal que nos ha pillado cerca de casa de la madre de Djibril que nos ha refugiado de un tremendo chaparrón.
Los taxis vuelven a ser furgonetas viejas convertidas en “mini-buses” saturados de personas muchas de ellas sentadas en el techo.
Muy amablemente el oftalmólogo nos ha enseñado su clínica y nos ha enumerado sus necesidades. En sus operaciones utiliza un técnica “sin sutura” por ser más barata. Los costes de las intervenciones son menores para que tengan acceso la mayoría de la población. Dimedimali ha tomado conciencia de sus necesidades y este proyecto está dentro de nuestras prioridades.

Seguimos trabajandoDe regreso a casa (son casi las 15h) hemos visitado dos familias de niños apadrinados: fotos, anécdotas curiosas de sus hábitos, etc... Por la tarde mientras seguíamos con las entrevistas Isabel se ha quedado con Matilda, su sobrina, Pascalin y Michel para hacerse trencitas en el pelo. El resultado ha sido según Ibrahima:
Antes: Isabel fea    Ahora: Isabel guapa
Isabel se siente un poco más africana con este aspecto y ha ayudado a preparar la cena. Los otros currantes venimos muy satisfechos porque uno de los padres está enormemente agradecido a la labor de Dimedimali y su única forma de correspondernos es estar pendiente de su hijo para que aproveche el tiempo en la escuela, aprenda el máximo posible, ponga en práctica los hábitos higiénicos y se haga un hombre de provecho.

Viernes 15 de julio

Niños en ConakryHoy vamos a visitar el Hospital de Donka. Conocemos al Dr. Moume Barry, (compañero del doctor Ismael) especialista del hospital en el departamento de enfermedades infecciosas (VIH, paludismo, parasitarias y enfermedades tropicales en general). Actualmente el mayor problema que tienen en el hospital es que los medicamentos son caros e insuficientes. Los enfermos no terminan dichos tratamientos por falta de recursos económicos, en especial los enfermos de VIH ya que muchas veces no pueden ser tratados por su elevado coste económico. El compromiso que tiene el hospital con estos enfermos es repartir y administrar de manera gratuita la medicación hasta agotar existencias. El resto de tratamientos es el propio paciente el que debe pagárselo. El Dr. Barry sigue contándonos de manera muy interesante la labor que desempeña en el hospital. Una de nuestras inquietudes es la prevención de la malaria ya que es la enfermedad con mayor prevalencia en Guinea. Le preguntamos sobre el uso de mosquiteras y nos comenta que existe un programa nacional de distribución gratuita pero que la subvención no llega nunca a los que la necesitan realmente. Resultado, no hay prevención. Nos despedimos del Dr. Barry con un sabor agridulce de la mucha ayuda que demandan y pensando en cual podría ser nuestro próximo proyecto: taller de manufactura de mosquiteras impregnadas de repelente para el barrio de Hamdallaye.
Son las 11.30h y ya estamos con la siguiente tarea: estamos confirmando el pedido del mobiliario del dispensario. Es una producción local de piezas de hierro (camillas, taburetes, camas de observación, cama de paritorio, somier para las camas, bancos de la sala de espera…) si las 2 partes estamos de acuerdo… en 3 semanas hecho y montado!

 Fotos de trabajos realizados anteriormenteFotos de trabajos realizados anteriormente
Sigue la sensación de calor sobre nuestros cuerpos, que se acentúa a su vez por la humedad tan elevada. Es hora de comer así que, de camino a casa todavía nos da tiempo a entrevistarnos con 2 familias que tiene niños apadrinados.
Niños en ConakryDespués de reponer fuerzas con una muy buena comida, gracias Mati!, nos dirigimos a la escuela Mohamed Barry. Por fin vamos a conocer de cerca nuestro tan querido, esperado y ansiado proyecto “el dispensario y la farmacia”. Acudirá de un momento a otro el señor que fabricará el mobiliario para confirmar las medidas… qué emoción! Pero la visita no ha tenido éxito, Campel es el único que tiene llaves y no ha llegado a tiempo por culpa del tráfico, quizás mañana? Después de un intento fallido de conocer por dentro el dispensario me quedo con una imagen: no tenemos suficientes manos para atender a todos los niños que se acercan a nosotras. Nos llaman “españolas”, “Pepe” (hay una persona a la que quieren y admiran y para ellos cualquier blanco es Pepe), “hasta mañana”… y nos tocan las manos y los brazos como si fuéramos algo raro, jjj. Son muy cariñosos y a nosotras nos hacen sentir muy bien. La tarde ha empezado a oscurecer y Djibril ha querido enseñarnos la playa, ¿el viaje en taxi?, os lo podéis imaginar… más de lo mismo, sonidos de claxon, cruces colapsados, ¿luces? NOOO!!! Todavía no es lo suficientemente oscuro para encenderlas -dice Djibril-. Cervezas locales en el chiringuito de la playa y vuelta a casa a cenar. Ana ha sido muy buena compañera y detallista, nos ha invitado a las cervezas. Gracias Ana!
Una vez ya en casa y después de cenar, Isabel aprende palabrotas en susú, mientras Cristina enseña a Ibrahima los pronombres en español (unos aprovechan el tiempo mejor que otros, jjj)
Pepe nos llama todas las noches para ver como nos encontramos y como marcha el trabajo que vamos realizando día a día, es un encanto, que haríamos sin él???

Sábado 16 de julio

De camino a DiassiaHoy nos vamos a Diassia pero antes hemos de terminar algunas cosas así que, Djibril esta mañana no nos ha dejado desayunar: -Primero a trabajar y luego a comer- jjj. Hemos quedado a las 9.00h en el dispensario para confirmar y cerrar el trato del mobiliario.
Estoy escribiendo estas líneas desde el taxi que nos llevará hasta Diassia. Es muy emocionante. Hemos pasado tres ríos, parajes exóticos, mucha vegetación, chabolas redondas con tejados de paja. Hasta hemos parado en una especie de “área de servicio” a tomar agua de coco y moké!
He de dejar claro que después del dispensario y al llegar a casa nuestro desayuno estaba esperándonos en la mesa como cada mañana. Matilde se encarga de que no nos falte nunca de nada, es un encanto!! Seguimos montados en el taxi y son ya 4 horas las que llevamos viajando. La carretera “mala” según Djibril, es muy mala! jamás he visto tanto agujero en el suelo. Casi las 18h y todavía no hemos llegado, con un poco de suerte con una hora más lo tenemos... Seguimos disfrutando del paisaje y de la vegetación. Entre los árboles autóctonos está el Baobab, árbol centenario de donde se extrae la madera roja tan utilizada y cotizada en Guinea, palmeras de donde se extrae el aceite de palma, mangos, castaño de indias, plataneros…
Bienvenida en DiassiaPor fin una indicación de alivio “KOULABOUI”, pueblo que está a 6 km de Diassia, qué buena noticia! Con tan sólo un aliento de sol llegamos al poblado. El viaje ha sido duro y cansado pero al vernos llegar se agolpan todos al coche para recibirnos con un caluroso saludo. Besos y abrazos. La primera toma de contacto es comunicarnos que hay cinco personas enfermas de paludismo con fiebre altísima. Nuestra única ayuda es poder darles medicamentos para bajar la fiebre. Aun así quedan muy satisfechos. Habíamos cogido una pequeño botiquín del dispensario de Conakry pensando es estas urgencias. Nos ha sido de mucha utilidad.
La casa donde nos alojaremos estos tres días es de reciente construcción y la estrenamos nosotros. Será todo un honor!! Gracias!
Se presentaba una noche tranquila (cenar y dormir) pero Ibrahima (Bia), venía más tarde en otro taxi, así que le esperamos. Llegó a las 00:30 h. qué alegría! Sano y salvo y por fin a la cama, perdón, Cristina me corrige, al suelo! aquí no hay camas. Ya estamos todos, mañana será otro día.

Domingo 17 de julio

Entrega de material    Entrega de material

Mientras escribimos la crónica estamos viendo la cantidad de ropa, zapatillas y artículos de primera necesidad que han comprado en el mercado de Kamsar a los niños apadrinados (chándal, pantalón largo, camiseta manga corta, calzoncillos, zapatillas de deporte, chanclas y dos sacos de 50 kg de arroz del país para la familia). Estos niños empezarán el curso con ropa nueva y les durará todo el año!
Maimouna CamaraLa mañana en Diassia ha sido productiva: hemos visitado a Maimouna Camara, la niña con la minusvalía en las piernas y a la que hemos hecho entrega de la silla de ruedas. Sus amigos, al principio estupefactos han tardado segundos en salir a la calle con ella y ayudarla para que conduzca ella sola la silla.
Isabel ha conocido a su ahijado mientras desayunábamos, Souleymane Camara, y yo, Cristina al mío haciendo entrega de la silla de ruedas porque es el hermano de Maimouna. Se llama Boubacar Camara. Es tan emocionante poder conocerlos, conocer a sus familias, besarlos, agarrarlos y darles todo nuestro cariño que desde tan lejos hemos querido llevarles. Y porque no decirlo, también hemos llorado, pero llorado de alegría y de satisfacción al ver que con un pequeño gesto podemos hacer un poquito más felices a estos niños y sobretodo trabajar duro para que tengan un futuro digno.
También hemos tenido la oportunidad de conocer a Youssuf (el niño recientemente operado de la mandíbula) y hemos visto que se encuentra perfectamente. Y a Aissata y su hermana (las niñas albinas) a las que les hemos entregado los protectores solares y las gafas de sol.
Niñas albinas en Diassia    Ana, Isabel y Cristina con Yousouf

De camino a casa no podíamos librarnos del famoso diluvio estival en Guinea, así que, chaparrón para todos! Y ya que estamos mojados… por qué no terminar cantando bajo la lluvia? Bikini y toalla en mano y a bañarnos!
Ñagasiman, angasanñi, josé, sofalé, ¿ya os imagináis que es esto, no?

Lunes 18 de julio

Isabel y Cristina junto con Ibrahima y DjibrilHoy nos hemos despertado con la música bien marchosita de la tienda que hay en la otra parte de la carretera. Ha estado toda la noche lloviendo y así continua por la mañana. Antes del desayuno nos esperaban el consejo de sabios de Diassia, son las personas más expertas del pueblo y sus decisiones son casi más importantes que las del propio jefe del poblado. Les han comentado la posibilidad de llevar agua potable al poblado y hacer un dispensario y la respuesta ha sido muy satisfactoria. Están encantados y con muchas ganas de que empecemos estos proyectos porque son conscientes de la necesidad de ambos. Su salud depende de ello y si no hay salud una comunidad no tiene futuro. Otra cosa que nos ha llegado al corazón es que ha venido gente de otros poblados vecinos porque se han enterado que hay unos blancos que van a ayudar al pueblo de Diassia. Con la puesta en marcha de estos proyectos y en el momento empiecen a dar frutos, estamos seguras que Diassia va a prosperar y facilitar la asistencia médica también a las poblaciones vecinas.
Al terminar la reunión nos tomamos un merecido desayuno y a seguir la marcha aunque la lluvia se empeñe en estropearlo todo.
Hemos ido a visitar el colegio y sus alrededores con Adama y Ibrahima Camara (Coronel). Nos han enseñado los nuevos pupitres, la zona por donde se pretende vallar el colegio y así evitar el absentismo escolar. Hasta en África los niños hacen pellas.
DiassiaAntes de comer y aprovechando que la lluvia nos daba tregua empezamos un taller de belleza. Primero toca manicura, les hemos pintado las uñas de fucsia y rojo a todas las niñas y después maquillaje de ojos. ¿Os las podéis imaginar? Están todas emocionadísimas, menudas coquetas. Sus madres deberían pensar que estas blancas han venido a revolucionarnos, jajaja. Ha sido una experiencia fantástica.
Después hemos tenido una reunión entre nosotros para concretar ideas, opiniones y sugerencias sobre los proyectos que se van a llevar a cabo en Diassia.
La salsa que acompaña hoy el arroz es de cacahuete y esta deliciooooosa!!!
Al terminar de comer empezamos a recoger para preparar la vuelta a Conakry aunque antes de emprender el viaje visitamos a dos carpinteros para ver si pueden continuar con la fabricación de más pupitres para el colegio.
Se nos ha olvidado comentar que nos hemos alojado en una casa nueva que ha construido Djibril. La hemos bautizado como el “chaletito de Dimedimali”. Tiene tres habitaciones y un cuarto de baño dentro de la casa con WC, el primero de todo el poblado de Diassia.
El viaje de vuelta a Conakry es igual de emocionante que el de ida: baches, frenadas, regateo con la gasolina y hasta un traqueteo en el coche que pensábamos que nos quedábamos tirados en la carretera en mitad de la noche. Por fin, cerca de las 2h de la madrugada llegamos a casita. Que bien!!.
No queremos acabar la crónica de nuestra estancia en Diassia sin comentar que durante los días que hemos estado allí (apenas 48h) hemos atendido a unas 30 personas que han acudido a nosotros con fiebre, dolores abdominales, de cabeza, diarreas. Gracias al botiquín que nos llevamos del dispensario de Conakry hemos aliviado y por qué no salvado alguna vida. Los medicamentos que han sobrado los hemos agrupado por indicaciones explicando claramente en la caja las dosis, las tomas diarias y a quienes van dirigidos los medicamentos, en especial los destinados a los niños. Los responsables de Dimedimali en Diassia (Coronel y Adama) se encargarán de atender a quienes acudan con un síntoma que podamos aliviar. Nuestra intención es recoger más medicamentos del dispensario de Conakry para que en Diassia puedan prestar unos servicios mínimos.

Martes 19 de julio

Hoy empezamos un nuevo día y se nos han pegado un poco las sábanas. Teníamos ganas de darnos una buena ducha africana ya que íbamos teñidas del rojo de la tierra que nos rodea.

Dispensario de Conakry    Parcarta de agradecimiento a TEMPE SA
Después de desayunar visitamos de nuevo el dispensario y la farmacia, allí nos espera Campell para ordenar junto con Djibril los medicamentos por acciones terapéuticas. Mientras Ana (A.S.F.) e Ibrahima han hecho junto con los niños la pancarta de agradecimiento a TEMPE S.A. Grupo Inditex por la donación de 3.000 € que nos hicieron recientemente para la compra de material quirúrgico y mobiliario para el dispensario. Se lo han pasado bomba mientras les pintaban los pies e Ibrahima les cogía en brazos y como si fueran sellos y dejaba las huellas marcadas en la pancarta. También hemos conocido al director del colegio, el Sr. Ousmane Barry con el que hemos intercambiado impresiones sobre el absentismo escolar, al igual que hicimos con Adama Diallo en Diassia. Gracias a Dios el absentismo escolar es mínimo en Conakry.
Despedida de Ana (A.S.F.)Antes de comer intentamos ir de compras al mercado pero nos es imposible llegar, así que nos vamos a casa a comer. Después de la comida, el  ”jefe Djibril” (así lo hemos llamado durante el viaje) nos ha sorprendido con unas cervecitas para despedir a nuestra compañera Ana (A.S.F.) y la siguiente sorpresa ha sido que ha venido la luz y tenemos que aprovechar para cargar todos los aparatos sin batería: móviles, cámaras, linternas. Ya casi nos habíamos acostumbrado.
Son alrededor de las 12h y el chófer de Dimedimali la espera para llevarla al aeropuerto, es un taxista que nos acompañó a Diassia, a la playa y ha hecho muy buenas migas con Djibril y además conduce bastante bien.
No podíamos escribir este diario sin dejarle un hueco a nuestra compañera Ana. Desde el primer momento se ha implicado al 100% con nosotros y ha sido una más del equipo de Dimedimali.

“Agradecer desde estas líneas a todo el equipo de Dimedimali (desde socios en España, pasando por las personas que desde Guinea se encargan de que día a día ese sueño que empezó en Cocentaina, vaya tomando forma y llegue a más personas) que me hayan permitido acercarme a este mundo a la vez tan cerca y lejos del nuestro.
Ha sido una experiencia enriquecedora, conocer Dimedimali de cerca, adentrarme en sus entrañas, sus problemas, sus alegrías y su compartir. Como voluntaria de Aviación Sin Fronteras abogo por la continuidad de esta colaboración tan grata y satisfactoria y expreso mi mayor admiración por su labor, su fuerza, trabajo e ilusión en cada despertar.
Cristina, Ana e IsabelGuinea es calor sofocante y lluvia fina, es color en las calles y oscuridad al caer la noche, es olor penetrante en los mercados, es el color rojizo de la tierra, el verde de las hojas de los baobabs, el arroz en las manos de los niños, los juegos y las sonrisas. La otra cara de Guinea la pinta la pobreza, la miseria y la marginación, la extracción de vagones de bauxita de multinacionales americanas y europeas que saquean los recursos de un país con hambre de justicia social.
Guinea huele a África, a mujeres cargando en su cabeza ropa recién lavada, comida de camino o regreso al mercado, es tradición y cultura, es la magia de un nuevo día que empieza con el trabajo infatigable de las mujeres, es la danza marcada por la percusión, son los ríos y los caminos llenos de polvo. Es un país que grita en susú, mikifore y cientos de lenguas con un pasado y un presente. Un presente por donde Dimedimali avanza a paso firme y decidido, no os detengáis, no estáis solos."

Ana Pérez (Aviación Sin Fronteras)

Miércoles 20 de julio

Niños en ConakryNo queremos pensar en ello, pero hoy es nuestro último día en Guinea. Como todas las mañanas una orquesta formada por ranas, gallos y pajaritos picando nuestra ventana también han querido darnos los buenos días.
Desayunamos saboreando muy bien los alimentos, sabiendo que hasta dentro de muchos meses ya no repetiremos estas sensaciones. Cogemos las mochilas y de vuelta a la escuela Mohammed Barry. Allí conocemos por fin a Javier Barrado, nuestro compañero de Guinear. Mientras Javier mantiene una reunión con el profesorado y el director, nosotras junto con Djibril y Bia decidimos hacer algunas compras por el centro. Ha sido imposible. Maldito tráfico de Conakry! 2 horas en la carretera y sin llegar a destino, pero al final nos salimos con la nuestra. De camino a casa paramos en un tienda y compramos una preciosa Nimba, máscaras, un cuadro y una talla de una mujer africana.
Continuando con las despedidas llega la hora de la comida, por supuesto una gran cazuela de arroz con más salsa de pescado. Lo compartimos con Javier Barrado y Mohamed Cámara (persona de confianza de Guinear). Hablamos de los proyectos en común y siempre en beneficio de los niños de África. También vimos infinidad de fotos y videos de la boda de Djibril y reímos durante un agradable rato.
Ahora sí que ha llegado la hora de hacer las maletas. Despedidas, palabras de eterno agradecimiento, sentimientos a flor de piel y alguna que otra lágrima.
Aeropuerto de ConakryEl taxi ya nos espera en la puerta, nos acompañan Djibril e Ibrahim y ya en el aeropuerto tenemos aún unos minutos para retener para siempre en nuestras retinas a estas magníficas personas, además de hospitalarias, cariñosas, alegres. Cuesta imaginar como serán nuestras vidas cuando dejemos atrás esta vivencia inolvidable. Nos llevamos cantidades ingentes de recuerdos, anécdotas, sensaciones, olores, sabores, cariño, amor, besos, caricias, palabras de gratitud........ sería imposible expresar con palabras el bien que nos han hecho y seria muy egoísta por nuestra parte intentar plasmarlo en un papel. Queremos desde nuestra humilde inexperiencia en este campo agradecer de todo corazón esa amistad infinita que nos han brindado Djibril e Ibrahim pasando por Matilda y Aissa, Michel y Pascalin, el Sr. Barry, Campel y todo el profesorado. No nos olvidamos de la gente de Diassia, en especial de la Sra. Adama y Coronel y de toda aquella gente que desde el anonimato nos han hecho tan agradable nuestra estancia.

MERCI BEAUCOUP!!! OS ECHAREMOS MUCHO DE MENOS.

    Cristina Pla Jordá

    Isabel Guill HerreroGracias TEMPE S.A.


Desde Dimedimali queremos agradecer a TEMPE S.A. Grupo Inditex por apoyar nuestro proyecto en Conakry y por su aportación, con la que hemos podido equipar el dispensario médico y la farmacia.

 

También mostrar nuestro agradecimiento a Cristina Pla e Isabel Guill por la buena labor que han hecho estos días en Guinea, por su gran implicación en nuestro proyecto y por el trabajo tan importante que están realizando aquí en España.

Cristina Pla   Isabel Guill

Y como no, a Ana Pérez, de Aviación Sin Fronteras, por la importante ayuda prestada con el envío y acompañamiento de los medicamentos y material quirúrgico hasta nuestro dispensario. Y por todo el apoyo que prestó a las dos farmacéuticas y a nuestro proyecto en general.

Ana Pérez

                                                                  Dimedimali África.