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Guinea-Aragón Solidaridad

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Viaje abril 2013

DOMINGO 21 DE ABRIL

Por fin llegó el día! Son las 15:00 y ya estamos en el aeropuerto de Valencia. Nuestro avión sale a las 17:30 rumbo a Guinea, por lo que nos queda un largo y duro viaje hasta nuestro destino. Pero esta vez viajo acompañada de mi madre y mi primo Juan Carlos, así que son tantas las ganas de llegar y tan buena la compañía que no se puede pedir más. Seguro que va a ser un viaje inolvidable. Después de cuatro horas de escala en el aeropuerto de Casablanca, por fin sale nuestro vuelo a Conakry.
Son la 1:30 hora local y ya estamos en Guinea!!!! A la salida del avión nos espera un comisario de policía (amigo de Djibril) quien nos facilita el paso por la frontera y la salida del aeropuerto. La verdad es que ha sido un viaje muy tranquilo, sin ningún tipo de problema con los controles, ni visados… y lo más asombroso de todo es que nos han llegado absolutamente todas las maletas. No me lo puedo creer. Así que no se puede pedir más: ha sido un viaje perfecto.

A la salida nos recoge Djibril junto con unos amigos que nos acogen con mucho cariño. Así que ahora a casa a descansar, que ha sido un día largo. Me siento feliz, muy feliz de volver a ver a Djibril (para mí un hermano) y a toda la familia. Y sobre todo de que mi madre y mi primo estén aquí para vivir esta experiencia junto a mí.

LUNES 22 DE ABRIL

Son las 6:30 de la mañana y como no el “maravilloso y taladrante” canto del gallo ya nos ha despertado a todos. Djibril ha tenido que salir a las 7:00 al centro de la ciudad para solucionar el tema de nuestros visados. Lo que debía haber sido un par de horas, se alargó unas 9 horas y después de tanto y tanto esperar y de mandarlo de un sitio para el otro, al final no los ha conseguido pero hasta mañana no nos los entregarán.
Nosotros tres hemos pasado la mañana junto a Matilde. Hemos estado desayunando juntos y charlando muchísimo. Después mi madre y yo hemos ido con Matilde al mercado para hacer la compra para comer. Mientras, mi primo se ha quedado descansando en casa ya que no ha pasado muy buena noche. De camino al mercado nos hemos encontrado con la Ministra de Telecomunicación de Conakry (muy amiga de la madre de Matilde), que nos ha llevado en su coche hasta el mercado. Está muy contenta de nuestra visita en Guinea y del trabajo que Dimedimali hace por los niños. Así que le gustaría hacernos una entrevista en la radio para hablar sobre los proyectos de Dimedimali en África.
A la vuelta a casa aparece de la nada Ibrahim. Qué alegría volver a verlo. Hace casi dos años que no los veía a todos, así que hemos pasado una gran mañana conversando, cocinando y recordando el viaje anterior que estuve aquí con Pepe.
                
A las 16:00 ha regresado por fin Djibril del centro. El pobre está agotado y al final no ha conseguido lo que quería. Pero bueno hemos comido juntos y después de comer nos hemos ido los cuatro de visita al colegio. Hemos estado con Campell (el doctor), con el director de la escuela, con los profesores… todos están muy contentos de vernos por aquí y nos hacen sentir como en casa. Ya es tarde y los niños ya no están en la escuela, así que mañana volveremos. Antes de volver a casa visitamos a la madre de Djibril, una gran mujer y con un gran corazón.
Hoy ha sido un día muy tranquilo de alegrías, impactos culturales (según me comentaban mi madre y mi primo)… en fin un día de adaptación a todo en general.

MARTES 23 DE ABRIL

Esta mañana una buena ducha de cubos de agua y empezar el día con energía. Son las 8:00 y después de un buen desayuno guineano que nos ha preparado Matilde, con tortilla de verdura incluida, nos ponemos manos a la obra. Hemos estado organizándonos las tereas que debíamos hacer durante nuestra estancia aquí. Luego nos hemos marchado los cuatro a la escuela, a visitar a los niños y a empezar con las cosas pendientes.
Me he quedado sorprendida con el cambio del dispensario
. Cuando vine la vez anterior solo estaban los pilares levantados, pero ahora ya es un dispensario médico en condiciones (bueno dentro lo que cabe teniendo en cuenta las condiciones de aquí). Con instrumental médico, material sanitario, medicamentos, una buena higiene, etc… estas cosas son las que te hacen sentir bien de saber que con el pequeño granito de arena que vamos aportando todos desde España y con el buen trabajo que van haciendo nuestro equipo tanto en Guinea como en España, las cosas poco a poco van saliendo bien.
Estando en el dispensario a acudido a consulta uno de los niños apadrinados por Dimedimali. El niño tiene un dolor de muela muy fuerte. Campell lo atiende, por lo visto tiene una gran infección en una muela que le está dañando otras zonas, así que ha decidido arrancarla. Seguro que muy pronto estará totalmente recuperado. 
                                    
Luego hemos estado hablando con los niños a los que sus apadrinadores han donado dinero para comprarles regalos. Así que les hemos preguntado qué es lo que necesitaban. Están muy agradecidos de saber que sus apadrinadores les han hecho un regalo y casi todos coinciden en lo mismo, piden ropa, zapatos, algunos botas de futbol, balones… Una vez todo anotado mí madre y mi primo, junto con Ibrahim y Suaré van al mercado central a comprar los regalos que los niños nos han pedido. Dicen que ha sido una locura. El mercado es inmenso, olores muy fuertes, muchísima gente, encima eran el punto blanco (nunca mejor dicho) de todo el mercado. Al final han conseguido comprar muchísimas cosas y después de 5 horas de compras por fin comen algo por ahí y vuelven a casa. Cuentan que al final ha sido una experiencia divertida y se les nota muy contentos de haber conseguido todo lo que estos niños deseaban.

   
     
Mientras tanto, Djibril y yo hemos estado en la escuela visitando las clases y charlando con los niños. Además hemos estado haciéndonos fotos con los niños apadrinados para poder enviárselas a sus apadrinadores. Cuando han acabado las clases hemos cogido un taxi de 5 plazas pero en el que íbamos 8 personas (una locura vamos…) fuimos al banco ya que Djibril tenía que tramitar unos papeles. Después cogimos otro taxi y camino al mecánico ya que mañana viajamos a Diassia y Djibril tenía varias cosas del coche para arreglar. A todo esto ya son las siete de la tarde, aquí el tiempo pasa volando. De camino a casa hemos estado una hora y media atascados. Para rematar el día. Una vez en casa estuvimos charlando sobre todo lo acontecido durante el día y organizamos los regalos de los niños, como ha sobrado un poco de dinero de estos niños, hemos pensado que mañana compraremos 3 sacos de arroz y lo repartiremos junto con sus regalos.
Antes de irnos a dormir también organizamos la ropita que amigos y familiares de España habían dado para los peques de África. Qué alegría ver tanta buena voluntad de la gente. Hemos traído 6 maletas llenas de ropa (y la que nos hemos tenido que dejar en España por falta de espacio). Así que preparamos varias maletas de ropa para llevarnos mañana a Diassia.

MIERCOLES 24 DE ABRIL

Hoy nos levantamos a las 7:00, para terminar las cosas que queremos hacer antes de viajar a Diassia. Desayunamos y nos vamos a la escuela. De camino a la escuela pasamos a comprar los sacos de arroz. Y una vez en la escuela lo guardamos junto con los regalos en una habitación del dispensario médico, para poder repartirlos a la vuelta de nuestro viaje a Diassia. Ya que hoy no nos daba tiempo.

  
    
Djibril tiene que volver al mecánico porque se le ha descolgado el tubo de escape y no podemos viajar así. Mientras tanto mi madre y yo nos quedamos con Ibrahim en la escuela visitando a los niños en las aulas y terminando de hacer las fotos a los niños apadrinados que nos faltaron por hacer ayer. Hemos pasado la mañana con la compañía de Javier Barrado.

Estando en la escuela 4 niñas sufrieron ataques de epilepsia. La verdad es que unos dicen que son ataques de epilepsia, otros que son los malos espíritus que se les meten dentro… La verdad es que Javier, mi madre y yo nos hemos quedado alucinando. Yo no sabría cómo llamarlo. Era lo más parecido a un ataque de ansiedad, epilepsia…no sé. Pero me parece muy extraño ya que dicen que siempre pasa los miércoles y los viernes, y que según ellos es cuando más presentes están los malos espíritus. En fin, muy desagradable.
                       
Finalizadas las clases nos hemos despedido de Javier y hemos vuelto a casa en taxi junto con Ibrahim. Mientras preparábamos la comida junto a Matilde, hemos preparado las cosas para llevar a Diassia. Por fin ha llegado Djibril del mecánico, con el coche “a punto” esperemos…
Nos despedimos de la pequeña de la casa, Aissa (que está hecho un bicho), de Aissa mayor y de Matilde. Cargamos el coche y ponemos rumbo Diassia. Antes de salir de Conakry recogemos a Suaré que nos acompañará durante nuestro viaje y estancia en el pueblo. El viaje ha sido una pasada. Menudo cambio de carreteras desde que vine la vez anterior. Pepe ya me lo había enseñado en fotos, pero ha sido una pasada comprobar que era real jejeje. Lo que la otra vez fueron 10 horas de viaje y con más de unas 10 averías en el taxi, esta vez se han convertido en unas 4 horas de viaje y sin ninguna avería. Un lujo vamos. Aunque bueno, no nos podemos olvidar de los 3 controles militares que hemos tenido que pasar. A pesar de eso, ha sido un buen viaje.
Y una vez en el pueblo menuda alegriaaaaa. No me puedo creer volver a verlos a todos. Me siento feliz muy feliz. Y encima un gran y cariñoso recibimiento por parte de todos. Ellos también están muy contentos de que estemos aquí. Mi madre ya se ha convertido en la Mamá del pueblo y mi primo Juanki en “Franki”. Después de cenar hemos estado jugando y bailando con los niños. Me siento como en casa, ellos nos hacen sentir así. SON INCREIBLES.

   

JUEVES 25 DE ABRIL

Menuda sorpresa anoche antes de ir a dormir. Pensaba que dormíamos en una esterilla en el suelo como la última vez. Pero no. Hay una cama impresionante con mosquitera y todo. Qué bueno… nuestra espalda nos lo va a gradecer más que nunca. Hemos dormido los tres juntos en la misma cama. Mi madre, Juanki y yo. Y la verdad es que hemos dormido como bebés.

   

Son las 07:00 y hoy es fiesta nacional. Así que nos levantamos desayunamos junto con Colonel y Baben y nos organizamos las tareas que debemos hacer aquí en el pueblo antes de volver a Conakry. Una vez todo previsto y antes de ir a la escuela, hemos conocido al bebé de Ingenier y Fatu. Que pequeñitooo solo tiene tres semanas de vida. Y que tranquilo es, transmite una ternura. De momento el más pequeño de todo el pueblo.  
                            
Después vamos al colegio a visitar a los niños apadrinados,  hoy a pesar de ser festivo, tienen clases de refuerzo escolar. Primero nos reunimos con el Director de la escuela, profesores y presidente de la Asociación de Padres de Alumnos. Nos comentan como van trabajando día a día con los chicos y nos comentan el grave problema que hay desde hace unos meses con el profesorado. Pues en la escuela hay un total de 430 alumnos y solo 6 profesores para toda la escuela. Pues desde el mes de diciembre hay 2 de baja y la administración pública no manda ningún  sustituto. Con lo cual si hacemos los cálculos salen a más de 100 alumnos por profesor. Que locuraaa. Increíble pero cierto. Nos comentan que la Asociación de Padres, llegaron al acuerdo de poner cada uno 1000 francos Guineanos (no llega a ser ni 20 cent) para poder pagar los gastos de transporte de tres profesores voluntarios. Por lo visto esto funcionó durante el primer mes, pero ahora los padres han dejado de poner esta pequeña aportación y los profesores voluntarios no se pueden costear el ir todos los días a la escuela de Diassia. Así que hemos pensado que podríamos reunirnos el sábado por la mañana con los padres de todos los alumnos para hablar sobre el tema y poder sensibilizar y concienciar a estos sobre la importancia de la educación de sus hijos para el futuro de todos. 
                                  
Después de la agradable e intensa charla con el director, hemos ido al aula a visitar a los niños apadrinados. Hemos estado charlando con ellos, bailando, cantando. La verdad es que están todos muy contentos. Ya que estaban todos reunidos, también  aprovechamos para ir haciéndonos fotos con ellos y poder enviárselas a sus padrinos de España. Seguro que les alegra ver cómo están sus chicos. Y antes de marcharnos, igual que hicimos en Conakry, hemos estado preguntándoles a los niños que percibían una donación extra, que necesitaban. Todos querían lo mismo, ropa, balones, ropa deportiva y alguno que otro muy animado nos pidió una bici. Pero no había para tanto. :(

 

   
 
Después hemos aprovechado para hacer el recuento de los pupitres nuevos que ya están fabricados y en la escuela. Luego hemos ido visitar al carpintero para ver el resto que ya están casi terminados. De camino a casa me vuelvo con Baben y Salé en la moto y vamos visitando a todos por el pueblo, las mujeres, el consejo de sabios. Que alegría volver a verlos a todos y ellos también están muy contentos de vernos otra vez por aquí. Y cuando les he dicho que esta vez está mi madre conmigo están todos ansiosos por conocerla.

Nada mas comer, ya que es tarde, aprovechamos para ir a Kampsar a comprar los regalos de los niños que tienen la donación. Como ha sobrado un poquito de dinero, hemos pensado en poner un poco más de nuestro bolsillo y poder comprar también tres sacos de arroz y lo hemos repartido entre todos los niños apadrinados de Diassia para que todos pudieran percibir un regalo. 
                         
De vuelta a casa, antes de cenar hemos pasado un buen rato con los niños. Ellos nos han enseñado a jugar a varios juegos típicos de allí y a batalla de bailes. Y luego les hemos enseñado a jugar a “1,2,3 pajarito ingles…” Qué bien nos lo hemos pasado. No sé si lo han pasado mejor los niños o nosotros. Que risas más buenas. Me siento tan feliz de ver esas sonrisas. Esto es inexplicable. Estoy segura al 100% que teniendo en cuenta la calidad de vida europea y la calidad de vida de aquí, aquí son mucho más felices que nosotros. Todo fue surgiendo y de repente se ponen dos niños a tocar el timbal con dos latas de hojalata de tomate en conserva y sin comerlo ni beberlo hemos montado una fiesta increíble. Ha sido para mí el mejor momento sin duda. Una noche mágica y divertida que no olvidaré jamás.

   

Al final ha sido un día largo pero muy intenso en todos los sentidos. Y hemos aprovechado para hacer muchas cosas.

VIERNES 26 DE ABRIL

Hoy nos levantamos prontito ya que habíamos avisado a las mamás del pueblo para darles ropita sobre todo para los bebés y los nenes más pequeñitos. Nada más levantarnos ya estaban todas en la puerta esperando. Así que hemos empezado a organizar la ropita en conjuntitos para que hubiese suficiente para todos y se la hemos ido repartiendo. Cuantos bebés y que bonitos… las mamás están muy agradecidas de esta ropa. No se me olvidará nunca la cara de algunos nenes pequeños cuando les dimos un par de zapatos o algún suéter. Chillaban de alegría. Con que poquito podemos hacer felices a la gente aquí. Y todo esto gracias a las donaciones que amigos y familiares de España nos dieron para los peques. La verdad es que estoy muy agradecida de cómo se volcó tanta gente en ello. GRACIAS DE CORAZÓN.

   

Luego vamos a la escuela. Hemos pasado la mañana con los niños en las aulas viendo como daban clases. Es todo tan diferente… Pero todos tienen unas sonrisas increíbles, transmiten tanta alegría… Además les hemos repartido folios y colores a los niños apadrinados para que puedan hacer algún recuerdo para sus padrinos de España. Algunos escriben algunas cositas y otros hacen sus mejores dibujos. Están muy emocionados.

   
 
A las 12:30 volvemos a casa. Hoy es viernes y nos han invitado a ir a la Mezquita para que Juanki y mi madre puedan conocer su cultura. Así que nos lavamos bien porque según indica la religión es símbolo de pureza y nos ponen las típicas vestimentas, y alee listos para ir a la Mezquita.  
                    
Ayer mi madre Juanki y yo pensamos que podríamos regalarles a los chicos dos Djiembé (timbal africano). Tocan espectacular así que ya es hora de sustituir las latas de hojalata por unos Djiembés. Mientras algunos descansaban en la siesta, Baben, Suare y yo hemos ido a Kamsar a comprarlos a casa de un artesano. Y lo que debía haber sido media horita, se ha convertido en dos horas hasta que hemos conseguido coger un taxi para volver. Por supuesto el respectivo taxi con 8 persona, uno de ellos en el maletero.
Así que mientras nosotros aún estábamos en Kampsa, Djibril, Juanki y mi madre han estado entregándoles el arroz y los regalos a los niños. Están contentísimos todos y enseguida han empezado a jugar con los balones. Es increíble como lo comparten todo. Les das una galleta y son capaces de partirla en cuatros trozos para compartirla con otros niños. Son increíbles. Cero egoísmo hay aquí.

   

Después les damos los Djiembés y menudos brincos de alegría daban!!!! Que bien, nos decían de todo, abrazos, besos. La verdad es que no los entendíamos porque nos hablaban en Susú pero sus miradas y sus sonrisas nos lo decían todo. Así que de nuevo se ha liado una buena fiesta. Y ha venido muchísima gente del pueblo, desde el más pequeño, hasta la mujeres mayores, el director de la escuela… todas allí bailando y bailando sin parar. Y de repente nos aparecen dos niños súbitos en una especie de zancos que se acababan de fabricar en un momento con ramas de árbol. ALUCINANTEEE. Nos han dejado con la boca abierta. Son unos artistas. Ni todo el oro del mundo puede sustituir estos momentos. Bufff, Increíble…

Y después de un gran día de viernes hoy nos vamos de Discoteca… Nos han llevado a una especie de discoteca o local de baile en  Kolawi (algo muy rustico) y nos lo hemos pasado bomba. Menudos bailes nos hemos pegado. Pero prontito a dormir que mañana tenemos la reunión en la escuela con los padres de los alumnos.

   

SABADO 27 DE ABRIL

Hoy tenemos la reunión en la escuela a las 9:00. La verdad es que ha sido todo un éxito. Han venido más de 100 padres e incluso el Alcalde de la zona, el Imán del pueblo, el consejo de sabios. He acabado como siempre, emocionada de todas las palabras positivas y de agradecimiento que tienen hacia nosotros. Se que lo dicen de corazón, lo sé porque lo siento, lo trasmiten. Están dispuestos a colaborar con la educación de sus hijos y a involucrase mucho más en todos estos proyectos. Yo personalmente salgo muy contenta y me voy con una buena sensación y confío que entre todos, esto llegara a un buen fin. Y siempre sólo y por el bien de los niños.

   
 
A la salida de la reunión, Pol (el hombre que nos ayudo a conseguir los permisos de la canalización del agua) nos presenta a Alexia. Alexia es una chica Americana que estará en Diassia hasta el año 2015. Habla perfectamente español, así que hemos estado hablando con ella. Nos cuenta que es voluntaria de una ONG Francesa y que va a estar estos años en Diassia haciendo un proyecto para mejorar el cultivo en la zona. Le hemos contado los proyectos de Dimedimali aquí y está muy interesada. Así que está dispuesta a colaborar con nosotros en lo que haga falta y además le ha comentado a Djibril que les ayudará en el proceso de plantación del arroz. Una chica muy interesante, emprendedora y humilde, por lo poco que la he podido conocer. Es una de esas personas que te trasmiten energía positiva cuando las conoces. Así que después de todo esto, puedo decir que ha sido una mañana productiva y me siento muy satisfecha.
                    
Después de comer Djibril nos ha llevado a la selva a visitar a su tío. Su tío es profesor del Korán y vive allí junto con algunos niños. Es lo que llamaríamos aquí como un colegio interno, pero en plena selva. Ha sido muy impactante la vida de los niños allí. Es lo más similar que he visto nunca a Mougly (el niño de la película “El Libro de la Selva). Ellos han sido quienes nos han guiado por una ruta en la selva. Cuanto verde, que sensación de tranquilidad, naturaleza… no sé cómo explicarlo. Pero me da la sensación de que estos niños no tienen que estar muy sanos. Están delgaditos y con las barrigas hinchadas, seguramente llenas de parásitos. Llegamos a una charca, a lo que ellos llamaban río, y se pusieron a beber como locos. No quiero ni imaginar las infecciones que aquí habrá. ¿¿¿ Y como les haces entender lo perjudicial que es esa agua para ellos??? Que complicado. Es triste pensar que en cualquier momento estos niños caerán enfermos y morirán porque no tienen medios sanitarios, ni agua potable, ni una buena alimentación… En fin una vida triste sobre la que reflexionar.

   
       
A la vuelta a casa hemos estado grabando algunos videos con los niños del pueblo, y nos hemos divertido mucho. Ellos en realidad son felices con lo mínimo que hagamos. Después del día de hoy, satisfecha y a la vez preocupada sin dejar de darle vueltas a los niños que hemos conocido esta tarde en la selva. Una larga charla junto a mi madre mi primo y a Djibril bajo la luz de la luna y a descansar.

DOMINGO 28 DE ABRIL

Hoy domingo nos levantamos a las 9:00. A primera hora hemos ido a la escuela a medir el perímetro del vallado. Ya que unos amigos de España quieren organizar eventos para recaudar fondos para ello. Una vez calculado, hemos ido a comprar cemento para reforzar la casa donde nos alojamos todos los voluntarios cuando venimos aquí, ya que se va deteriorando con el tiempo.

Hoy toca día de relax!!! Baben, Coronel, Suare y Djibril han decidido llevarnos hoy a una piscina a Kampsar. En principio íbamos a una piscina de un hotel, pero estaban todas cerradas. Al final han decidido llevarnos a la piscina privada de la CBC (una multinacional canadiense que explota minas de Bausita), y como no, con sus trapicheos y sus cosas nos han hecho pasar como trabajadores de la compañía. Al final nos han dejado pasar allí toda la mañana hasta las 16:30. Que buenooo…
Después volvemos a casa. Hoy es nuestra última tarde en Diassia. Así que intentamos aprovechar al máximo el tiempo que nos queda aquí. Bintia nos ha pintado las uñas de las manos con una pasta que hacen aquí sacada de una planta (tipo la jena) que  tilizan las mujeres para dar belleza tanto en sus manos como en sus pies. Pero además según nos cuentan es también un amuleto de la suerte.

   
 
Así que hemos acabado los cuatro con algunos dedos de las manos embadurnados. Al final hoy hemos tenido “sesión de belleza”. Ellas nos han pintado las uñas a nosotras y nosotras a todas ellas. Habíamos traído pintauñas de colores de España y hoy nos hemos dedicado a pintarles las uñas a los peques. Madre mía como se peleaban por ser el primero en pintárselas. Se ha ido haciendo de noche pero al final con la ayuda del frontal hemos conseguido pintárselas a todos poco a poco y han quedado guapísimos y guapísimas. Que sonrisa tan linda se le puede sacar a un pequeño con un simple detalle como pintarles las uñas. Que contentos están. Y nosotros aun más de verlos así.

   
      
Antes de cenar, Djibril y Coronel han estado trabajando en el nuevo presupuesto para la obra de las letrinas en la escuela. Hace tiempo intentaron construir dos letrinas que se quedaron a medias y no se pueden utilizar, Dimedimali tiene intención de terminarlas, hacer varias más y acondicionarlas con baldosas con el fin de que sean mucho más higiénicas y más fáciles de limpiar.
Después de cenar ha venido el director de la escuela para despedirse de nosotros. Hemos pasado una noche muy interesante. Hemos estado hablando sobre la forma de vida en España y la forma de vida de aquí. Ellos no entienden como podemos decir que ahora las cosas en España no están bien. Es difícil de entender y también egoísta en realidad el intentar convencerles de que realmente vivimos en momentos difíciles, teniendo en cuenta la calidad de vida en Guinea. También ha habido momentos divertidísimos con los trucos de magia de nuestro amigo Suaré. El dice que es mago como Pepe y que cuando ahorre dinero vendrá a Europa a ganarse la vida. Una noche muy divertida e interesante para no olvidar jamás.
Llevamos 6 días sin electricidad. Y la verdad es que no nos hemos dado ni cuenta. Es todo tan diferente. Diassia transmite una sensación de paz, tranquilidad, naturaleza, nobleza, etc. Pero en cambio la falta de necesidades básicas que hay aquí, como un simple medicamento, agua potable (en algunas zonas), ropa, alimento… todo esto hace que la calidad de vida de estas personas sea muy desagradable en algunos casos. Que injusto es que haya personas que tengan que vivir en estas condiciones.
Aunque también he de decir que este viaje me voy mucho más contenta que el anterior en este sentido. La vez anterior, durante mi estancia aquí junto a Pepe, llegamos a presenciar la muerte de hasta tres niños por malaria. Y esta vez, hemos estado conviviendo con ellos y los he visto sanos, contentos, fuertes… Es cierto que ahora es clima de verano y la vez anterior era clima húmedo de invierno, con lo cual esto agravó las enfermedades. Pero también es cierto y estoy completamente segura de que el agua potable que Dimedimali consiguió canalizar en la zona, está dando su fruto y ha dado vida en este pueblo. Así que gracias a todos vosotros las cosas van mejorando poco a poco, aunque queda mucho por mejorar. GRACIAS.

LUNES 29 DE ABRIL

Hoy me he levantado a las 6:00 para acompañar y ayudar a Bintia (cocinera de Dimedimali) durante todo el proceso para hacer la comida a los niños apadrinados y llevárselo a la escuela. Que trabajadoras que son aquí las mujeres. No paran ni un segundo. Además lo que podíamos haber cocinado en unos 30 min en España con gas o luz, se tarda unas 4 horas o más. Hemos pasado un ratito divertido y hemos preparado unos riquísimos bocadillos de espaguetis (muy típicos de aquí) y un zumo natural de gengibre. Luego la hemos acompañado mi madre mi primo y yo a la escuela y han estado repartiéndoselo a los niños.

   

   
      
Hemos estado por la escuela visitando las aulas y despidiéndonos de ellos. También hemos recogido las notas de los niños apadrinados para traérnoslas a España y que sus apadrinadores puedan ver la evolución de sus chicos.
Hemos ido a casa de uno de los chicos apadrinados que según nos cuentan hace tiempo que no asiste a la escuela. Tiene una discapacidad intelectual que cada año se le agrava más. Cuando asiste a clase se pone violento y altera a los demás niños. Necesita un tratamiento especial. El problema es que aquí no hay centros específicos para estos niños. Y es injusto saber que por facilidad para la educación en Guinea en general, acaban por ser marginados en este ámbito. Es un tema del cual hemos estado hablando con Djibril y me quedo muy preocupada, creo que es un tema que debemos intentar solucionar y buscar una alternativa por el bien del niño.
Allí en su casa, nos hemos encontrado con una niña con el brazo liado con una tela. Por lo visto tuvo una caída y dicen que se lo ha roto. Imagino que no llegará a estar roto porque de ser así estaría rabiando de dolor. Pero bueno a la pobre no le queda otra que tener paciencia a que se le cure con los ungüentos típicos de la zona. La verdad es que me voy con un nudo en el estomago por estos dos casos.

    

De vuelta a casa hemos visitado la escuela de infantil a la que asisten dos de los niños apadrinados de Dimedimali. Qué bonitos son y que pequeñitos. Lo que daría yo por ser profesora aquí. Mientras unos cantaban, otros bailaban, otros recitaban, otros dormían… Que ternura de aula. Aunque son casi 100 niños para un solo profesor y de edades completamente diferentes. Ya que hay niños de unos 8 años que nunca han asistido a la escuela y los mezclan con la clase de infantil durante sus primeros años educativos. Aquí es todo así de especial.

   
 
Antes de comer hemos estado jugando y disfrutando con los peques. A mi madre no han parado de hacerle trencitas y de tocarle el pelo. Les sorprendía mucho el pelo tan blanco. Con Juanki han disfrutado muchísimo corriendo, haciendo malabares… Los vamos a echar tanto de menos…
                     
Antes de comer Baben y yo hemos estado revisando que estuviesen todas las fotos, dibujos, cartas y notas de los niños apadrinados, para que ni un solo apadrinador se quede sin noticias de sus niños. Todo perfecto. Así que a comer y a preparar las maletas.
Antes de marcharnos ha venido Colonel a despedirse de nosotros. Colonel no deja de agradecernos nuestra visita aquí, todo lo que hemos hecho por ellos, lo que hacemos por ellos en España, de desearnos suerte en la vida para nosotros y nuestra gente. Al final hemos acabado todos emocionados. Es tan poco tiempo el que estamos aquí, pero a la vez tan intenso. Son tantas emociones juntas de alegrías, tristeza, impotencias, nostalgia… Es un sentimiento inexplicable. Pero me siento triste. Triste porque considero que hacemos poco y ellos se merecen mucho, ellos con el simple hecho de saber que estás ahí a su lado y que recorres tantos kilómetros solo por estar junto a ellos, están súper agradecidos.

   

Recuerdo hace dos años, un día como hoy. Día en el que había que dejar Diassia y volver a Conakry. En su momento me fui con un sentimiento de vacío y de tristeza… de pensar que igual jamás volvería a ver a la gente de aquí. Y mira por donde aquí estoy de nuevo. Así que aunque no puedo volver a evitar ese sentimiento de vacío y tristeza, esta vez me voy contenta. Contenta de saber que aquí tengo una familia y que volveré siempre que la “maldita economía” me lo permita. Aunque esto no evita que haya sido una dura despedida y que todos hayamos acabado llorando. Pero nos quedamos con los maravillosos e inolvidables momentos que hemos vivido con la gente de Diassia. QUE SON INCREIBLES.
Vuelta a Conakry sin ningún tipo de problema, bueno con los respectivos controles de los militares. Aunque de camino hemos estado unos minutos parados en un atasco, ya que nos hemos encontrado con el peregrinaje de los católicos que se reunían hoy en uno de los pueblos de Boké. La verdad es que ha sido curioso de ver. Nada que ver con el peregrinaje de los católicos en España. Aquí iban todos cantando, bailando, recitando con megáfonos…
Son las 22:00 y ya estamos entrando a Conakry. La verdad es que el viaje de hoy se ha hecho largo, pero tenemos muchas ganas de llegar a casa y ver a las pequeña Aissa y a Matilde. Pero como es tan tarde ya están dormiditas. Así que nosotros también a dormir, estamos agotados.

MARTES 30 DE ABRIL

Una buena ducha con cubos de agua y a desayunar. Hoy he acompañado a Matilde a llevar a Aissa Mayor y Aissa pequeña a la escuela, que está cerca de casa. Aissa va de lo más contenta al cole diciendo que su tía la acompaña hoy a clase. Menudo bichoooo. Las profesoras han sido muy agradables conmigo y me han enseñado la escuela.
Después hemos vuelto a casa y nos hemos ido todos a la escuela Mohamed Barry. De camino hemos dejado a Matilde en el mercado para hacer la compra. Hoy en el colegio hemos ido a ver como llevaba Ibrahima el trabajo de prepararnos las notas de los niños para llevárnoslas a España y a avisar a los niños que tenían regalo de sus apadrinadores para que viniesen esta tarde a la escuela para dárselos. También hemos estado charlando con Javier y hemos quedado para cenar mañana juntos y poder despedirnos antes de volver a España.
Hoy Djibril nos ha llevado a la zona de artesanía. Y hemos estado comprando algunas mascaras y artesanía africana de recuerdo. Y mientras nos encontrábamos comprando cosas ha venido un hombre corriendo diciéndonos que nos habían pegado un golpe en el coche y que se querían dar a la fuga. Cuando hemos llegado al coche estaba todo el capo levantado. Mira que hay pocos blancos aquí, pues casualidad ha sido una chica americana que trabaja en la embajada, la que nos ha pegado el golpe con un todoterreno. La suerte que ha tenido Djibril es que la chica tenía seguro y ya se han puesto en contacto las compañías de seguros y se lo arreglaran. Menos mal. Porque de normal aquí nadie tiene seguro de coche. Al final solo ha sido un susto.

   

Volvemos a casa para comer, y por la tarde vamos a la escuela. Primero hemos repartido los tres sacos de arroz y luego hemos ido repartiendo a cada uno lo que nos habían pedido. Están súper agradecidos. Solo con sus sonrisas lo expresan todos. Y sus padres y familiares que han venido a acompañarlos para ayudarles con el arroz también están muy agradecidos. La verdad es que es muy gratificante ver las caras de felicidad de estos niños. Pero también se me encoge el corazón al ver que muchos niños que pasaban por allí en ese momento esperaban que también les diésemos algo a ellos. Es doloroso y me siento impotente. Pero bueno debo concienciarme de que intentamos hacer lo mejor para el mayor número de personas, pero que es imposible abastecer a todos. 

   

Ya anocheciendo hemos ido a visitar al padre de Matilde que está enfermo ya que padece de diabetes. Es un hombre muy amable, cariñoso e interesante. Hemos pasado un rato con él y su mujer, nos han acogido con mucho cariño. Hemos estado hablando sobre nuestra vida en España y él ha estado cantándonos sus batallitas de cuando era joven. La verdad es que hemos pasado un rato muy agradable y nos esperan con los brazos abiertos para próximos años. Yo le he prometido que la próxima vez que venga a visitarlo, habré aprendido a hablar en Francés, pero le he dicho que a cambio él aprendería algo de Español para entendernos mejor, jejeje y el pobre dice que no estoy bien de la cabeza!!! Qué buena gente son. Todos nos hacen sentir en cada momento parte de su familia. Y eso nos hace sentir muy felices.

Después vamos a casa de Marietu (hermana de Djibril) a visitarla y a recoger unas cosas que nos tenemos que traer a España para enviárselas a su otra hermana que vive en Barcelona.
Ya es tarde, pero antes de volver a casa pasamos a despedirnos de Suaré. Suaré trabaja para la seguridad Guineana en una discoteca de Conakry. Desde que estamos allí no deja de decirnos que vayamos a visitar el sitio donde trabaja. Y le habíamos dicho que no, pero hemos pensado en ir a darle una sorpresa. La verdad es que es una persona grande. Recuerdo que el primer día que lo vimos en el aeropuerto nos causo mucho respeto a los tres. Es un tío enorme y muy serio. Pero durante la estancia en Diassia que ha convivido con nosotros y lo hemos conocido más a fondo, he de decir que es una gran persona. Una persona noble, divertida y atenta con la gente. Que ha dado todo por nosotros y por la gente que nos rodeaba en todo momento. Que todo lo grande que es físicamente lo tiene de corazón igual de grande. Una gran persona (vuelvo a repetir) a la que hemos cogido mucho cariño y a la que jamás olvidaremos. Así que como todas despedidas, un momento triste.

Volvemos a casa y hoy toca disfrutar de la familia. Hoy al llegar Matilde nos ha regalado unos collares a cada uno de nosotros. Que sorpresa!!! Hemos estado jugando con las niñas y hablando todos juntos. Luego Djibril y yo hemos estado comprobando que las tareas que teníamos pendientes antes de volver a España ya estaban hechas. Pues mañana es nuestro último día en Conakry y queremos ir a visitar algunos sitios de aquí o pasar el día en la playa. Y una vez todo terminado a dormir.

MIERCOLES 1 DE MAYO

Hoy es nuestro último día en tierra africana. Nos levantamos prontito para desayunar en familia y pasar y disfrutar cada segundo que nos queda con ellos. Hoy es fiesta nacional (igual que en España) así que las nenas no han ido al colegio y pasan el día con nosotros.

    
 
Cuando ya estábamos casi listos para irnos a la playa, hemos recibido la llamada inesperada de Pepe. Nos comenta que hay un caso en España de un hombre Guineano que lucha para que su familia no le practique la escisión genital a su hija menor que vive en Conakry. Este desde España (lugar donde reside actualmente por trabajo) lucha con la ayuda de abogados y médicos para que esto no suceda. Así que Pepe nos manda unos documentos redactados por un médico sobre las infecciones y enfermedades que dicha práctica puede causarle a la niña, con el fin de que sean confirmados y firmados por colaboradores de Dimedimali, Médicos, Policías de la zona, etc… con el fin de que el hombre tenga más documentos y pueda conseguir ayudar a su hija menor. Sin pensarlo ni un segundo nos hemos puesto manos a la obra con ello. Solo nos queda el día de hoy para poder hacerlo, tenemos poco tiempo. Pero al final lo hemos conseguido.

Una vez terminado todo, hemos ido a la playa. Lo que debía haber sido a las 11:00 de la mañana, al final hemos llegado a las 17:30 de la tarde. Pero bueno ha valido la pena. Nada más llegar a la playa nos hacen pagar por acceder a ella. No lo entiendo pero bueno no vamos a discutir el último día que nos queda. La playa está súper contaminada. Parece un completo vertedero. Es un lugar muy tranquilo para pasar un rato relajado, pero es impresionante la cantidad de basura que aquí se acumula. Hemos estado en un chiringuito con todos y de repente han aparecido unos músicos de Conakry, uno de ellos resulta ser primo de Matilde, y nos han hecho pasar una última tarde en Guinea divertida e inolvidable con un mini concierto en plena playa. Impresionanteee!!!

Ya anocheciendo y con mucha nostalgia de marcharnos de un lugar así. Volvemos a casa. Hoy hemos quedado a cenar con Javier para despedirnos de él. Ha sido una cena agradable y hemos conversado con él. Javier es una gran persona y un vínculo muy importante para Dimedimali. Después de cenar Javier se marcha ya que es muy tarde y a estas horas las noches oscuras de Guinea no son muy seguras. Él se queda hasta finales de Junio, ya que tiene mucho trabajo por hacer aquí.  
                                             
Nosotros recogemos todo y nos preparamos las maletas. Empezamos a despedirnos de las nenas y de Matilde. Se me pone un nudo en la garganta… pero bueno estoy segura de que pronto nos volveremos a ver. Son las 00:30 y nos vamos hacia el aeropuerto. Nuestro avión no sale hasta las 03:30 de la madrugada. Pero en estos aeropuertos uno nunca sabe los problemas que le pueden ocurrír hasta pasar todos los controles. Llegó el momento de despedidas. Me siento triste muy triste. Ahora si que ya ha llegado el momento de irnos.  Nos hemos despedido de Suaré, Ibrahima y Djibril y ya vamos a esperar el avión. No hemos tenido ningún problema al pasar los controles. La verdad es que tanto para venir como para volver hemos tenido un vuelo 10.

En fin se acabó el viaje. Pero he de decir que aunque en estos momentos me siento triste y con nostalgia de tantas despedidas, también me siento muy contenta de todo lo que hemos vivido aquí. Contenta de haber compartido esta experiencia con mi madre y mi primo. De haber visto que han llegado a sentir tanto y que se han involucrado con todo en cada momento. Que la gente los ha acogido como parte de su familia y que hemos disfrutado todos juntos tanto de lo bueno como de lo malo. Una experiencia inolvidable que estoy segura que jamás olvidaremos ninguno de nosotros. Contenta también de haber sentido que los niños están sanos y que los proyectos de Dimedimali van dando su fruto día a día. Así que me voy con ganas de seguir trabajando y luchando por ellos desde España. Porque por poco que allí hagamos, aquí es un mundo.

Y por último quería darle las gracias a los dos pilares fundamentales de esta asociación. Gracias Pepe por haberme dado la oportunidad de formar parte de esta historia. Hace dos años pude compartir mis primeras semanas en Guinea junto a ti. Lo pasé mal en algunos momentos, pero aprendí mucho de ti e hiciste que muchos otros momentos fueran únicos e inolvidables. Gracias Pepe de todo corazón. Y gracias por todo lo que haces por Dimedimali.

Y a Djibril… que voy a decir de él. Que es una pieza fundamental en este proyecto y que para mí se ha convertido en una de las personas más importantes de mi vida, tanto él como su familia (Matilde, Aissa, su madre…). Que ha demostrado ser una persona fuerte, luchadora, humilde… Y que pase lo que pase siempre estaré aquí junto a mi familia para ayudarlos en lo que pueda en todo momento. Os quiero y Gracias por todo hermano.


Amiga Rebeca, somos nosotros los que te estamos muy agradecidos, hemos tenido mucha suerte por haberte conocido y por tenerte en nuestras filas. Eres una luchadora incansable, siempre estás dispuesta a colaborar, sin importar en que situación te encuentres.
Siempre maquinando y pensando qué hacer para recaudar fondos y conseguir toda la ayuda posible. Te hemos visto en conciertos benéficos, teatros, etc… trabajando como el que más y regalando sonrisas a todo el mundo.
Desde el primer viaje que hiciste a Guinea ya nos enamoraste por toda la preocupación que mostrabas  y todo el cariño que ofrecías.
No cambies, somos nosotros los que aprendemos de personas como tú.
Muchas gracias a los tres por toda la labor y el trabajo impecable que habéis realizado.